jueves, 7 de julio de 2011

LRP;

Ella es y ha sido, a lo largo de mi vida, mi punto de apoyo, las lucecitas que brillan en el mundo a las que sé que puedo recurrir para compartir mis alegrías y mis penas pues, como decía un señor muy sabio: "la amistad duplica las alegrías y divide las penas por la mitad."
Puedo estar horas al teléfono con ella contándonos chorradas, diciendo tonterías, hablando
de chicos, analizando al derecho y al revés las cosas que nos pasan o pensando en voz alta con ella. La mayor parte de las veces descubro cosas nuevas de la realidad o de mí misma en éstas conversaciones, y eso enriquece mi vida.
Incluso cuando discutimos, porque enfadarte con tus amigos es parte de la amistad; algo no sólo normal si no también saludable, pues los conflictos nos hacen
crecer y fortalecen nuestros vínculos.