El humor mueve montañas.
Una carcajada a tiempo puede conseguir lo IMPOSIBLE: hacer que nos alejemos por unos momentos de la realidad y nos distanciemos de los problemas. Es toda una liberación, un bálsamo que nos hace sentir mucho mejor, tanto física como mentalmente. Nadie puede ponerle límites al humor. La risa, la ironía, el chiste...siempre han estado ahí y siempre lo estarán porque EL SER HUMANO LOS NECESITA PARA SU ESTABILIDAD FÍSICA Y EMOCIONAL.