sábado, 28 de abril de 2012

De repente, aparece alguien que te dice cómo tienes que hacer las cosas para que te salgan bien, cómo tienes que actuar, te enseña a vivir mejor, más tranquila. Aparece ése alguien con el que discutir por quién quiere más a quien. Ése alguien que te dice que como te mueras, te mata, que como desaparezcas, te busca hasta en el fondo del mar, que el sonido de tu risa es el mejor remedio para todo, que tu compañía es el mejor de los pecados y que le gustas hasta por las noches cuando casi no puedes abrir los ojos del sueño. De repente, encuentras a la persona que se sabe de memoria hasta tu DNI, que sabe más de ti que tú, que piensa más en ti que tú. Aparece la persona a la que le gusta verte pisar los charcos cuando tienes un arrebato de locura, que te respeta como si fueras su madre, que te cuida como si fueras su hija y que te quiere como si fueses lo mejor que tiene. Ésa persona con la que pasar los mejores momentos, las mayores alegrías y también con quién tener los mayores disgustos. Y ésa es la persona que se convierte en tus días, tus noches, tu vida, tu muerte, tu sonrisa, tus lágrimas, y es la que quieres para siempre, para...
todos los días de tu vida

viernes, 27 de abril de 2012

Se acercó y, con unas cuantas copas de más, más ganas que de costumbre y la verguenza perdida, le di dos besos y lo llamé por el nombre que tantas veces sonaba en mi cabeza a lo largo del día. Con una sonrisa me dijo "¿qué adelantas sabiendo mi nombre? Cada noche tengo uno distinto, ahora apártate, me lanzo a buscar..." Molesta, le contesté "imagino que será una mujer guapa, de las que se dejan llevar", "algo más, una amante que se atreva a perderme el respeto, ¿quieres probar?" Apuré mi cerveza y en menos de dos tragos estábamos fuera de allí. Al llegar a su portal nos buscamos, como los dos estudiantes en celo que eramos. Nos bajamos un piso antes del séptimo cielo y para el último gramo nos sirvió la foto de boda de sus padres. No faltó ni desfile de moda en ropa interior. "En mi casa no hay nada prohibido, pero no vayas a enamorarte" sentenció, exigiéndome "cuando acabemos, debes olvidar que me has conocido, que has estado en mi cama, hay caprichos de amor que no debo tener" pero, sin quedarme corta respondí, "me han traído hasta aquí tus caderas, no tu corazón". Y luego, ¿para qué más detalles? Copas, risas, besos, excesos. 
Al sábado siguiente volví a aquel bar, a brindar con el espacio vacío que dejaba su presencia. Entonces fue cuando, al pedirme una cerveza bien fría, soñé que era su ardiente voz la que me decía al oído "me muero de ganas de hacerlo otra vez, princesa".

viernes, 13 de abril de 2012

Ahora mismo podría estar en tu cama, con mi pijama puesto, acurrucada junto a ti, cerca, muy cerca. Podríamos estar viendo una peli, de las que a mi me gustan, de las románticas. O también podríamos estar hablando tranquilamente, bromeando, haciéndonos cosquillas mientras me tomo mi colacao calentito. Otro buen plan sería desgastarnos la boca a besos, acelerar el ritmo de vez en cuando y cuando me apetezca pararte de golpe, y entre risas, volver a besarte. Podríamos dormir juntos, aunque no tengo muy claro que el concepto "dormir" se llevara a cabo. Seguramente nos pasaríamos casi toda la noche en vela, jugando, haciendo tonterías que se suelen hacer cuando eres feliz y a última hora me dormiría abrazada a ti con todas mis fuerzas, todavía conservando esa felicidad. Y por la mañana, temprano, me despertarías entre besos, caricias y, de nuevo, tonterías, pero yo protestaría y lo más probable es que me volviera a dormir. Entonces es cuando tú te quedas mirando cómo duermo, y desde mi inocencia, yo podría ser el motivo de tu sonrisa. 
Pero, hoy, ahora y desde mi cama, sigues haciéndome feliz con tu presencia en mi vida. 

viernes, 6 de abril de 2012

Noches de primavera en las que todavía se puede sentir ése olor al frío invierno que lucha por quedarse unos días más, sin saber que en nuestros abrazos ya se puede respirar el aroma intenso y cálido del verano que está por llegar. Los problemas y las discusiones que se van olvidando por cada una de las sonrisas que me provocan tus palabras sin sentido. 
Tendré miles de cosas, pero la mejor y la más importante, es que te tengo a ti. 

miércoles, 4 de abril de 2012

Siempre que estamos cerca, me falta el aire.  Cuando estamos juntos, es algo tan increíble que no me lo creo hasta que no me quedo enganchada a sus pupilas y veo que le tengo ahí, al alcance de mis manos, delante de mí. Cuando nos vemos, me coge de la mano y escapamos del mundo, me come a besos y siempre me quedo con hambre de sus labios. Cuando estoy con él, brillo más que el Sol y el mundo se me queda pequeño. La sonrisa tonta que me reserva cada vez que me ve, es lo mejor de mí, aunque sea de él. Es el único que hace que no tenga miedo a nada cuando estoy a su lado. Si él salta, yo salto. Es como un salto al vacio, pura adrenalina. Siento como que caigo mientras me besa y no me importa nada, solo él. Me encanta cuando me coge para tenerme cerca, pero sólo cerca, no es suficiente. No hay nada mejor que darte cuenta de que está sonriendo y abrazándome, sin importarle nada más. Todo con él es perfecto. Cuando cierro los ojos y al abrirlos veo que sigue ahí esperando por mí. No se si lo entenderéis pero... en estos momentos, para mi no existe nada mejor que tenerle.

Me gustan tus abrazos fuertes o con caricias incluidas, tus besos mojados, apresurados, lentos o más rápidos que una estrella fugaz. Me gusta que de la nada, te inventes cualquier cosa para hacerme reír. Me gustas tú. Me gusta que me hagas enfadar y que luego me busques, me agarres y consigas desenfadarme pasados 4 segundos. Me gusta estar contigo, que no pase ni un día sin vernos. Me gustas tú. Me gusta el número tres. Me gusta tener sueño y que me muerdas la oreja para no dejarme dormir. Me gustas tú. Me gusta que me cuides. Me gusta mirarte y darme cuenta de que no te puedo querer más. Me gustas tú. Me gusta tenerte conmigo. Me gusta apretarte fuerte cuando tengo miedo y sentirme pequeña pero fuerte a la vez. Me gustas tú. Me gusta que me digas que me quieres sin esperármelo. Me gusta cuando te enfadas y haces que me ponga celosa. ME GUSTAS TÚ.

martes, 3 de abril de 2012

Te regalo mi cintura y mi boca para cuando quieras besar. Te regalo mi locura y las pocas neuronas que me quedan ya, mis zapatos desteñidos, el diario en el que escribo, te doy hasta mis suspiros pero no te vayas. Porque eres tu mi sol, los pies con los que camino. Eres tú, amor, mis ganas de reír, el adiós que no sabré decir, porque nunca podré vivir sin tí. Si algún día decidieras alejarte de aquí, cerraría cada puerta para que nunca pudieras salir. Te regalo mis silencios, mi nariz, mis ojos, yo te doy hasta mis huesos pero quédate aquí.

lunes, 2 de abril de 2012

BIENVENIDO A MI MUNDO, AMOR.
Bienvenido a los despertares con alarma de besos a las 7:43 de la mañana de lunes a viernes y a las 11.15 los sábados y domingos. Bienvenido a los desayunos con colacao después de una buena ración de abrazos y caricias mañaneras. Bienvenido a las mañanas en la cama sin hacer nada que no sea mirarte y darme cuenta de la felicidad que me haces sentir. Bienvenido también a las tardes en una playa, en un parque, en un bar, en donde sea pero junto a ti. Bienvenido a las noches abrazados, prometiéndonos futuros que se cumplirán, diciéndonos lo mucho que nos queremos y pensando en lo imprescindibles que somos el uno para el otro. Bienvenido a mis sábados de locura con unas cuantas copas encima. Bienvenido a mis tardes frías de domingo, a ver una peli en el sofá y a comer palomitas sin control. Bienvenido al mundo donde los demás están de más y los besos siempre están de menos. 

domingo, 1 de abril de 2012

Sin saberlo está haciendo que mi mente no haga otra cosa que no sea pensar en él o en cosas insignificantes, tales como cuánto lo echo de menos en ésta tarde fría de domingo. También está haciéndome feliz cuando sonríe, cuando me abraza o cuando me dice que me quiere más que a nadie. Sin saberlo, está convirtiéndome en la princesa que acompaña a su príncipe. Está provocandome ganas de tenerlo conmigo cada segundo que pasa, ganas de sentirle cerca, ganas de él. Sin saberlo, está enamorándome.