jueves, 27 de octubre de 2011

Dices que te gusta la lluvia, sin embargo, abres el paraguas cuando llueve. Dices que te gusta el sol, pero siempre buscas la sombra cuando éste brilla. Dices que te gusta el viento, pero cierras las ventanas cuando el viento sopla. Por eso


me asusto cuando me dices que yo te gusto. 

martes, 25 de octubre de 2011

Cuando pierdes tiempo al teléfono. Cuando los minutos pasan sin que te des cuenta. Cuando las palabras no tienen sentido. Cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás loco. Cuando ninguno de los dos tiene ganas de colgar. Cuando después de que él haya colgado compruebas que lo haya hecho de verdad. Entonces, estás perdido. O mejor dicho, enamorado, lo que, en realidad, es un poco lo mismo.

domingo, 23 de octubre de 2011

Un grande entre los grandes:
-Hoy, 23 de Octubre, en el circuito de Sepang, Malasia, Marco Simoncelli sufría una caída tras la que, todavía aferrado a su montura inseparable, su Honda Gresini, fue atropellado por Colin Edwards y su íntimo amigo Valentino Rossi de un modo tan brutal que incluso su casco salía despedido. El piloto italiano sufrió graves traumatismos en la cabeza, cuello y pecho, lo que le produjo un paro cardíaco. Los médicos intentaron reanimarlo durante 45 minutos, sin conseguirlo.   
Muere un mito, nace una leyenda.

sábado, 22 de octubre de 2011

Brindemos por ellos. Brindemos por todas esas personas que día a día nos hacen felices. Brindemos por ésas personas que, sin conseguirlo, intentan evitarlo. Brindemos por estar aquí y ahora. Brindemos por el ayer, por el hoy y por el mañana. Brindemos por ti, por mí y por él. Brindemos por las alegrías de la vida. Brindemos por las tardes, las mañanas y las noches juntos. Brindemos por cada beso que nos dimos y por los que nos quedan por darnos. Brindemos por cada caricia. Brindemos por lo que sea, pero brindemos. Una y otra vez, hasta agotar todo el alcohol que queda en el país. Porque hoy quiero emborracharme y hacer mil locuras.


Vamos a brindar por todo ello
NO DRINK AND DRIVE
                                                                                     SMOKE AND FLY
Soy orgullosa y me callo muchas cosas que quizás debería decir. Me trago demasiadas palabras y luego no puedo evitar explotar. No me gustan las películas de risa fácil y no soporto a los hipócritas. Cojo cariño fácilmente a las personas aunque ni lo demuestre ni lo diga demasiado. Tengo una forma especial de demostrar que me importa la gente. Amo los pequeños placeres de la vida. Odio que me hagan callar. cambio de humor 10 veces al día. Me podrás encontrar soñando despierta en mi habitación con mi música sonando y mi mente en otra parte. Me encanta salir de fiesta y llegar a casa con cara de loca. Me gusta la gente que sonríe. Me arden las noches y me escuecen los días. Me pesa lo falso, me agobian las mentiras. Amo lo prohibido, me excita lo imposible. Mastico las tardes y me bebo las noches acompañadas de alcohol. Hablo hasta que se me seque la lengua, me río con ganas y sin ganas, también. 

lunes, 17 de octubre de 2011

-Yo me fumo la vida.
+No. La vida es la que te fuma a tí... Piensas que pasando de todo, dándote de ostias con todos, fumándote 5 petas al día, eres... ¿guay? No, estás muy equivocado. A mi no me importa si tú me llamas "zorra", aquel de allí "puta" y el de más allá, "puta zorra". Ni tampoco me importa que ésa le mire el culo a mi novio, ¿cómo no se lo va a mirar si tiene un culo de infarto? Y me importa una mierda si sacas un 0,3 en el examen de Matemáticas, lo siento por ti, seguramente tendrás que ganarte la vida limpiando portales. Pero tampoco me importa si fulanita le puso los cuernos a fulanito. Ni si cuando te fumas un peta estás en las nubes. ME LA PELA. Lo único que me importa es mi vida. Puedes llamarme egoísta y todo lo que quieras. Pero yo me fumo la vida y tú no.

sábado, 15 de octubre de 2011

Aprendí que la suma de dos y dos son cuatro, que hay que dar mas de lo que se recibe. Que no hay que ilusionarse demasiado. Que la vida es un regalo. Me enseñaron que el futuro no esta escritoque el universo es infinito y que nosotros somos  personas diminutas casi inexistentes. Aprendí que el tiempo pasa, que las arrugas salen, que los pechos se caen y que la belleza no es lo mas importante. Aprendí a no creer en las promesas, a confiar en casi nadie y a contar con los dedos de una mano a quien de verdad siempre estuvo a mi lado.  A querer a quien me quiere.
-No, no tienes que llorar por mí. O por lo menos, no lo estás haciendo. Estás pasándotelo muy bien con ésto ¿no? Me alegro. Que te vaya bien. Que te vaya genial. A mí, como ves, no me alegra demasiado estar en ésta situación. Quizás porque yo no significaba tanto para tí como tú para mí. O quizás porque, simplemente, después de todo esto, me dí cuenta de demasiadas cosas.Y respecto a mis amigas te diré una cosa: ELLAS ME HAN DEMOSTRADO MÁS EN DOS MESES, QUE TÚ EN AÑOS. Pero, ¿sabes? En una cosa, tienes razón: es mi vida, no la tuya.

jueves, 13 de octubre de 2011

Yo no quiero un amor civilizado, con recibos y escena de un sofá. Yo no quiero viajes al pasado, ni volver del mercado con ganas de llorar. Yo no quiero 14 de febreros, ni cumpleaños feliz. Yo no quiero mudarme de planeta, cortarme la coleta y brindar a tu salud. Yo no quiero domingos por la tarde. Yo no quiero un columpio en el jardín. Yo no quiero juntar para mañana lo que podamos hacer hoy. Yo no quiero comerme una manzana dos veces por semana, sin ganas de comer. Yo no quiero París con aguacero, ni Venecia sin tí. Yo no quiero ni libre ni ocupado, ni carne ni pecado, ni orgullo ni piedad. Yo no quiero saber por qué lo hiciste. Yo no quiero contigo ni sin tí. Lo que yo quiero, muchacho, es que mueras por mí. Y morirme contigo si te matas. Y matarme contigo si te mueres. Porque el amor cuando no muere, mata. Porque los amores que matan, nunca mueren.

lunes, 10 de octubre de 2011

Nos empeñamos en buscar la felicidad cada día y no nos damos cuenta de que es ella quien tiene que encontrarnos. Y nos encontrará donde menos te lo esperes. En el instituto, en el supermercado. En la mitad de la vida. Y cuando llega descubres que ahí no acaba todo, que el final de un camino sólo es el principio de otro y lo único importante es la persona que escoges para que camine a tu lado.
Hay cosas que uno no puede hacer solo, como discutir, subirse a una escalera y sujetarla a la vez, o doblar una sábana de ésas de cama de matrimonio. Yo toda mi vida he pensado que lo ideal, era vivir en pareja, por muy extraña que sea la pareja. De hecho, hay parejas que se van convirtiendo en tríos, parejas que se van quedando sin pareja porque no se puede evitar el miedo a no estar a la altura. Hay parejas que son imposibles, por definición, por historia, y por física, aunque no por química. Parejas en las que la química se ha ido gastando aunque sigan compartiendo una familia, familias donde en algún momento, hubo una pareja. Parejas que fueron en algún momento, y ya no son nada. Y eso, es lo que más miedo da en la vida: cuando la pareja se rompe. Sea por lo que sea, la primera sensación que se tiene, es de pánico. Un miedo atroz al cambio, a la pérdida de control sobre nuestras vidas, a estar solo. Pero cuando se llega a ésa soledad, uno se da cuenta de que la ruptura puede llevarnos a un lugar mejor. Hoy, es el primer día del resto de mi vida. Porque desde hoy, creo que lo más importante de ésta vida, es saber volar solo.

¿De qué me vale alegrarle la cara, jugar con su pelo, decirle "¡qué guapo!"? ¿De qué me vale guardarle secretos?
-Si no lo tengo. Su amor, no lo tengo.

viernes, 7 de octubre de 2011

MIEDO
El miedo es como la familia, que todo el mundo tiene una. Pero aunque se parezcan, los miedos son tan personales y tan diferentes como puedan serlo todas las familias del mundo. Hay miedos tan simples como desnudarse ante un desconocido. Miedos con los que uno aprende a ir conviviendo. Hay miedos hechos de inseguridades. Miedo a quedarnos atrás. Miedo a no ser lo que soñamos, a no dar la talla. Miedo a que nadie entienda lo que queremos ser. Hay miedos que nos va dejando a conciencia. Miedo a ser culpable de lo que les pase a los demás. Y también el miedo a lo que no queremos sentir, a lo que no queremos mirar, a lo desconocido, como el miedo a la muerte, a que alguien a quien queremos desaparezca. Hoy he escuchado a un tal Punset en la tele. Decía que la felicidad es la ausencia del miedo. Y entonces, me he dado cuenta de que, últimamente, yo, ya no tengo miedo. 
- ¿Sabes? Ya sé porque te quiero. Te quiero porque eres "casa". Da igual lo que pase ahí fuera, porque juntos, "somos casa". Y todo está en paz. Ven conmigo, quédate a dormir en mis brazos. Prometo quedarme toda la noche mirándote, porque es lo más bonito que puedo hacer. Tú eres mi casa.
+ Tú también eres mi casa. Te quiero.