jueves, 31 de mayo de 2012
Te dirán que los poemas no pagan la hipoteca. Que pintar los caminos de tu pena no lleva a ningún lado. Que los recuerdos del vino no son sólidos. Que pastar sin la manada es provocar la codicia del lobo. Que el tiempo es un juez insobornable. Que la revolución empieza comprando muebles de Ikea. Que un colchón el el suelo queda lejos del Nirvana. Que es mejor un buen currículum que una biografía. Que las chicas malas van al cielo si un santo las recomienda. Que la vida es un negocio que exige garantías. Que la paz es sólo la capital de Bolivia. Que agachar la cabeza sirve para ver los pozos que te esperan. Que no siempre serás joven y es mejor vender a tiempo. Que estás equivocado o loco. Que yo no te convengo. Tendrán razón y tú lo sabes. Como sabes también que la razón nunca lloró de felicidad tras un orgasmo o de premonición con un verso de González. Ni paseó en bragas por una calle transitada o voló aferrada a los barrotes de una ventana. No se sintió de cristal pero irrompible. No saltó al vacío con los ojos bien abiertos ni fue vestida con pétalos de rosa por dentro y para siempre. Por eso, porque lo sabes pero vienes es que caminamos erróneos e incorrectos. Y por eso es que, contra manuales y reglamentos, te quiero.
sábado, 26 de mayo de 2012
¿CÓMO SE PUEDE TENER TANTA SUERTE?
Te duermes a mi lado, he vuelto a caer. Te llevo en mis manos, ya no me puedes perder. Verás, a mi ya no me van las pelis de miedo, ni los ojos tristes, ni las miradas que van a parar al suelo. A mi lo que me va es tumbarte en el suelo, para decir con la mirada, lo que con mi voz no puedo.
viernes, 25 de mayo de 2012
'Ella es, por eso estoy. Amo ése péndulo entre la mujer huracán que escandaliza portales y la que se sonroja si le dices que es más bonita que la noche. Ella no sabe que brilla más que cualquier estrella de neón o gelatina, que su risa amenaza mi timón como un orfeón de sirenas, que por verla feliz me marcharía, y para hacerla feliz, permanezco. Que celebro su existencia como la de la luna, cuando la luna me mira. Guarda en su cuello el secreto de las noches que se doblan como espigas, tiene talle de princesa, bebe como un marino ruso, y ama como la vida. Ella va a incendiar su mundo, sin querer, un martes a mediodía, porque está hecha de un fuego que la asusta y la encandila. Y yo estaré cerca, para encenderle con besos la felicidad que es capaz de transmitir. A veces siento la tentación de enjaular sus maravillas, pero aunque pudiera, no lo haría. Ella es libre, feliz, y un poco mía. Ella sólo le tiene miedo al miedo, y hasta el miedo la amaría.'
"No hace falta que me digáis eso de que perdéis la cabeza por eso de que sus caderas... Ya sé de sobra que tiene ésa sonrisa y ésas maneras, y todo el remolino que forma en cada paso que da. Pero, además, yo le he visto serio, ser él mismo y en serio que éso no se puede describir. Por eso, eso que me contáis de que "¡míralo cómo bebe las cervezas, cómo se revuelve sobre las baldosas, y ¡qué fácil parece a veces enamorarse!". Todo eso de que él puede llegar a ser ése puto único motivo de ser viva y a la mierda con la autodestrucción. Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor, es un cuento que ya me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre. Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio y que él aparezca de golpe y de frente para decirte "venga, tranquila, relájate y me lo cuentas". No sabéis lo que es despertarte y que él se retuerza y te abrace y ya no sepas cómo deshacerte de todo el mundo. Que las suspicacias, los disimulos cuando su culo pasa, las incomodidades de orgullo que pueda provocarte, son algo con lo que ya cuento. Que yo también le veo. Que cuando él pasa por debajo del cielo, sólo la tonta mira al cielo. Que sé cómo agacha la mirada, baja la cabeza y se muerde el labio inferior. Que conozco su voz en formato susurro, en formato gemido y en formato secreto. Que me sé sus cicatrices y el sitio que le tienes que tocar en la parte superior de la cara para conseguir que se aturda. Me sé lo de sus rodillas y la forma de jugar con las manos cuando está nervioso. No me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo. Que yo conozco su última pesadilla, pero también las mil anteriores y yo sí que no tengo cojones a decirle que no a nada porque tengo más deudas con su espalda de las que nadie tendrá jamás con la Luna. Así que supondrás que yo soy la primera que entiende que pierdas la cabeza por sus piernas y el sentido por sus palabras"
-Háblame de él, de lo que sientes cuando te roza, cuando te besa lento, rápido o como sea, o cuando te abraza. Háblame de ésas manías que tiene como la de moverse el pelo cuando entra por las puertas o la de no parar quieto. Cuéntame cómo has maldecido el reloj y su manera de ir más rápido cuando estás con él. Merece la pena haber vivido enredada en su cuerpo, haber sentido su mirada sobre la tuya, su lengua en tu boca y sus manos acariciándote, ¿verdad? Podrías contarme cómo su respiración y la tuya hacen una carrera para ver cuál se acelera más rápido. Dime si en vuestras conversaciones interviene la típica sonrisa de "te quiero más que a mi vida". También puedes contarme ése miedo a perderle, a imaginarte sin él. Háblame de sus caprichos. Dime cómo juega a enfadarse sólo para que le des besos. Háblame de cómo te consiente todas las tonterías sin rechistar.
Que te entiendo. Que yo escribo sobre lo mismo, sobre el mismo. Y razones tenemos todos, pero yo muchas más que vosotros.
Que te entiendo. Que yo escribo sobre lo mismo, sobre el mismo. Y razones tenemos todos, pero yo muchas más que vosotros.
miércoles, 23 de mayo de 2012
¿Cuántas veces nos salvó el pudor y mis ganas de siempre buscarte? Colgada de tu cuello un sábado de lluvia a las cinco de la tarde, sabía Dios como me costaba alejarme. Te miraba mientras dormías, sin despertarte. Pero es que hoy, se me agotó la esperanza, porque con lo que queda de nosotros ya no alcanza. ¿Cúantas veces quise hacerlo bien y pequé por hablar demasiado, no saber dónde, cómo ni cuando? Todos estos años caminando juntos, ahora ya no parecen tantos. Sabe Dios, todo el amor que juramos. Pero hoy ya no es lo mismo, ya no vamos a engañarnos, aunque soy una mujer en el mundo, que hizo todo lo que pudo, no lo olvides ni un segundo. Eres lo que más he querido en la vida, lo que más.
"La forma de querer tú, es dejarme que te quiera. El sí con que te me rindes es el silencio. Tus besos son ofrecerme los labios para que los bese yo. Jamás palabras, abrazos, me dirán que tu existías, que me quisiste. Jamás. Me lo dicen hojas blancas, mapas, augurios, teléfonos. Tú, no. Y estoy abrazado a ti, sin preguntarte de miedo a que no sea verdad que tú vives y me quieres. Y estoy abrazado a ti, sin mirar y sin tocarte, no vaya a ser que descubra con palabras, con abrazos, ésa soledad inmensa de quererte sólo yo."
Pedro Salinas.
martes, 8 de mayo de 2012
Él ya sabía que ella era una chica con los labios besados, que era demasiado loca y divertida, que se podía derrumbar de un momento a otro, pero que en menos de una décima de segundo se inyectaba a sí misma ésa dosis de felicidad que le cambiaba el día. Sabía que ella no le tenia miedo a la vida porque había aprendido a reírse de ella. Sabía que tenía miedo a las alturas porque más de una vez había estado a tres metros sobre el cielo y había acabado en el suelo. Sabía que sus sueños se habían roto mil veces y que había dedicado las noches frescas de verano a unir los pedazos. Que nada ni nadie consiguió nunca borrarle la sonrisa. Sabía que su mundo empezaba en las nubes y acababa en las estrellas. Sabía que era todo lo contrario a él, que ella era como las locuras de los sábados noche y él como las agitadas tardes de viernes, que ella ni si quiera se preocupaba de su presente y el vivía planeando su futuro y recordando su pasado. Él era el sur y ella hacía mucho que había perdido el norte. Y aunque lo sabía, allí estaba él, mirándola como un idiota, enamorado de ella hasta las trancas.
jueves, 3 de mayo de 2012
Hoy que la lluvia se ha cansado de la cuidad, hoy que los coches deciden no hacer ruido alguno, hoy que los perros se han puesto en huelga para no salir, hoy que el mundo parece desaparecer, hoy que has elegido la paz aún siendo peor que mi guerra, hoy, me gustaría decirte que si "nunca jamás" significa "tal vez", yo tal vez te quiero querer.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
.jpg)
.jpg)
.jpg)