jueves, 29 de diciembre de 2011

Ve a tu habitación y cierra la puerta. Apaga el móvil, el ordenador y desconecta el teléfono fijo. Lleves lo que lleves quítatelo, ponte el pijama y échate en la cama. Llevas tiempo evitándolo, pero ha llegado el momento de hablar y reflexionar contigo misma. Ahora es cuando te quedas en silencio, todavía no es momento de pensar en nada ni en nadie. Deja la mente en blanco hasta que consigas escuchar a tu corazón. ¿Lo oyes? Pum pum, pum pum. Está tranquilo, relajado, no tiene presiones ni miedos, sabe que vas a hablar con él y que por fin lo vas a escuchar. Pum pum, pum pum. Llevaba tiempo llamándote a gritos, pero no le habías prestado la menor atención hasta ahora. Este es el momento en el que debes solucionar tus mayores dudas, tus preguntas y tus por qués. 
¿Continúas escuchándolo? Pum pum, pum pum. Si no sabes cómo empezar yo te ayudo, en primer lugar observa el techo. Contémplalo. Ahora es cuando debe de aparecerse la cara sonriente de él. Él, tu chico. Al que estás deseando llamar, ver, besar, cuidar, abrazar y todos los infinitivos que se te vengan a la mente cuando recuerdas sus ojos, su sonrisa y su dulce, suave y sinuosa boca. Acuérdate, en este momento solo escuchas a tu corazón; pum pum, pum pum. Cierra los ojos de golpe. Acuérdate de los momentos vividos con él. Todos y cada uno de ellos, los abrazos, paseos, besos, caricias, juegos, risas, lágrimas… Un momento, ¿estás sonriendo? Eso que veo en la comisura de tus labios… ¿es una sonrisa? Pum pum, pum pum, pum pum. Además tu corazón… ¿se acelera? Amiga mía… Malas noticias… Creo que estás enamorada. No sé qué te habrá hecho ese chico para que necesites darles tantas vueltas al asunto, pero…
Te lo aconsejo: no le pierdas, él es el eje de tu vida.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Una tarde. Una hora. Un sitio. Dos personas. Un beso de bienvenida. Un paseo sin rumbo. Un parque solitario. Cien abrazos. Mil besos seguidos de dos mil caricias. Tres mil sonrisas. Cuatro mil locuras. Cinco mil miradas. Y una felicidad inexpresable con números. 

martes, 20 de diciembre de 2011

"Paseos contigo y que, tras cada farola me abraces, me beses y me digas "te quiero, princesa". Tardes enteras sin silencios incómodos, porque cada vez que nos callamos es para besarnos. Bailar y que pongan ésa canción, nuestra canción, y me la cantes al oído. Locuras que nos pertenecen y que serán nuestras para siempre. Momentos inolvidables. Reírnos sin parar y que calles mi risa como tú sólo sabes. Tumbarnos en cualquier lugar, sin miedo al que dirán. Abrazarte tan fuerte que te quedes sin respiración. Son ésos momentos, ésas locuras nuestras, las que me hacen feliz"

lunes, 19 de diciembre de 2011

La vida debería de ser al revés, que todo empezase en un hospital, estando enfermo y que a los dos días te echasen. Pasarse 10 años cobrando la pensión y que en tu primer día de trabajo te regalasen un reloj de oro. Otros cuantos años te los pasarías de fiesta, bebiendo, fumando y follando; luego harías los estudios y acabarías recibiendo el titulo de educación infantil, dónde te pasabas las horas jugando. Los últimos nueve meses los pasarías en una habitación acolchada y con calefacción para que al final, todo termine en un orgasmo.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Quiero perderme contigo en tus sábanas frías olvidando el mundo sin nadie que sepa que estamos aquí. Enterrar el pasado y creer que eres mío. En tus sueños perdida hacer que quieras vivir junto a mí. Por eso te digo bajito que doy lo que sea por un minuto contigo. Por eso te canto al oído mi secreto cautivo, sin miedo a decirlo, yo te quiero. Y no puedo vivir sin sentir en mi cuello tu aliento. No soy una más en tu lista de amores perdidos, presa de tus largos besos. Eterna paciencia que tienes conmigo. Yo sé que puedo sentir en el aire ese algo que dices que embruja mi cuerpo. Cuando te alejas me tiemblan las manos por miedo a que veas que muero por ti. Has volcado mi universo y con un sólo beso has parado mi tiempo. Canta por dentro un corazón que late muy lento cuando estoy sin ti. Creo que empiezo a notarlo. Acaricias mis labios, calmas mi ser. Apaga la luz, que te bese otra vez. 
- Si te lías...
...te fumo
+ Si te rayas...
...te esnifo
A 153 km de tus besos. A dos manzanas, y ocho sonrisas. A tres cigarros que se consumen en ceniceros aleatorios de cualquier terraza de la ciudad. A una azotea en la que mirar las estrellas por la noche. Y a 2 sábados de fiestas bebiendo para no echarte tanto de menos. Y cuatro reuniones más tarde te escribo. En las siguientes 3 horas lo sigo haciendo.
Y en cuatro taxis, dos buses y un avión, ya estoy aquí. Te busco. Busco tu sonrisa en cada esquina, cada cafetería donde desayunábamos tostadas con caras dibujadas gracias a la mermelada. En cada pub y cada habitación del hotel donde nos conocimos por primera vez. Hasta que te encuentro. Y desde el tejado de tu cuello escribo esto para recordarte que no pienso irme de aquí jamás. Hasta dentro de 800 lunas llenas y otros 10 cohetes más que vayan al espacio. Entonces, ya veremos a dónde me lleva la marea que lucha porque no siga aquí contigo.
Superior a mí es la fuerza que me lleva en el pulso que mantengo con la oscuridad que tiñen de oscuros tus ojos negros. ¿Que me cuentas del tiempo que pasa en su pestañeo que me trae por ésta calle de amargura y de lamento? Que yo sé que la sonrisa que se dibuja en mi cara tiene que ver con la brisa que abanica tu mirada. Tan despacio y tan deprisa. Tan normal y tan extraño. Tú me rompes la entrañas, me trepas como una araña. Bebes del sudor que empaña el cristal de mi habitación. Tus ojos no tienen dueño porque no son de éste mundo. Que no te quiero mirar, pero es que cierro los ojos y te veo por dentro. Te veo en un lado y en otro. En cada foto, en cada espejo. En las paredes, en los ojos de la gente, hasta en la sopa más caliente. Me estoy volviendo loca. Y, a veces, me confundo y pico a tu vecina, esa del segundo que vende cosa fina. Y, a veces, te espero en el bar de la esquina. Y, a veces, me como de un bocado el mundo. Y, a veces, te siento. Y, a veces, te tumbo. Y, a veces, te leo un beso en los labios y voy corriendo a robártelo para que no pueda escapar.

lunes, 12 de diciembre de 2011

El tiempo pasa a contra-voluntad de todos. Los trenes no esperan, se van. Los tapones de los bolígrafos se pierden. Las palabras son inversamente proporcionales a todo lo que queremos decir. La batería de los móviles siempre se acaba cuando más la necesitas. Los ordenadores tienen un chip para dejar de funcionar justo en el momento más interesante de la conversación. Los zapatos se desgastan. Los besos se agotan. La esperanza desespera. Las leyes se imponen sin venir a cuento. Los compromisos se desentienden. Las luces se funden. El pasado siempre duele. Los días martes y trece conspiran contra ti. El amor se denuncia por malos tratos. Los sueños siempre llegan con retraso. Los autobuses marean. Los sentimientos se confunden. Los bordillos están dónde no te los esperas. Las prisas te retrasan. El tabaco mata. Los lunes son odiosos. Las relaciones se destiñen. Las miradas ya son sin compromisos. Las drogas son un medio de vida. La música pierde interés por sus letras. Los semáforos siempre se ponen colorados si los miras. Los perros ladran por que sí. Y los gatos son muy perros. Los malos son muy malos, y los buenos, no tan buenos. Carecer de sentido es cualidad de las verdades...

jueves, 8 de diciembre de 2011

-Anoche lo pase muy bien. Estoy oficialmente enamorada de tus sábanas.
-¿Acaso es lo único de lo que estás enamorada?
-No, también del colchón.
Una sonrisa se asomó en su cara.
-Mi cama siempre estará encantada de recibirte.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Quiero quererte como a nadie, que esto sea, no perfecto, porque sería aburrido, pero sí bonito, algo salvaje, pero dulce a la vez.. Quiero vivir lo increíble, lo nunca pensado, lo nunca imaginado. Quiero vivir un sueño, una fantasía, una vida a tu lado, por siempre, para siempre. Quiero escribir mi propia historia y nombrarte en cada línea de cada párrafo. Quiero que aparezcas en ella como lo más importante, como mi oxígeno, como mi combustible vital, que me cuentes cómo te las arreglas para hacer que cada día te quiera más. Quiero que me mires y me beses, que te sientas importante a mi lado. Quiero mirarte y sentirme feliz, contenta, mirarte y sentir que te necesito.
Quiero ir al puerto para mirar el mar y decirte y repetirte que eres lo mejor que me ha pasado en la vida, que sigas alegrándome así la vida por mucho más tiempo del que tú y yo podamos imaginar. Quiero que me regales una puesta de sol. Quiero que me regales miles y millones de sonrisas, de caricias, de besos, también que te envuelvas como un caramelo porque así podría decir que eres el mejor regalo que me ha dado la vida. Quiero que nos piquemos por tonterías. Quiero regalarte miles de caricias, de mordiscos. Quiero que te quejes de lo tonta que soy. Quiero que me preguntes qué es lo que estoy pensando para poder contestarte con un simple abrazo y susurrarte al oido que te quiero. Quiero todo esto y muchas más cosas, pero de todas ellas, quizá, bueno, sinceramente quizá no, la más importante de todas es que te quiero a ti. 
Y lo siento, pero tienes una chica caprichosa.