sábado, 6 de agosto de 2011

Llámame a los veinte.

-Cállate y deja de cagarla, que lo tuyo es un no parar.
-¿Se puede saber que te pasa?
-¿Que me pasa? Tal vez la misma historia de siempre, de todos los días, que ya no aguanto más que quiero darnos un tiempo.
-¿Que? ¿Por qué? ¿Por qué me haces esto a mi? No lo hagas cambiaré.
-Si, claro, pero ya es tarde para cambiar he tomado una decisión y no quiero volver atrás, por otra chica, por un mal día, por tu prima la del pueblo, por tu perro, siempre tenías una excusa para no tratarme como me merecía, y perdí la esperanza por completo. No,ni intentes decirme si me puedes llamar luego. No te quiero oir ni respirar,me hiciste daño y ahora no quieras ser tu quien se sienta el dañado. Me rio, a la vez que te digo esto. Lloro porque no te quiero y te quise demasiado, tanto que un dia desapareció todo por completo.
-Te juro por mi vida, que fue una mala racha  para mi, que nunca quise dañarte, que te adoro, te quiero y te amo.
-Tienes sólo 15 años no me hablas de amar, no sabes ni lo que es eso.
-A lo mejor a los 20 lo sé.
-Pues llámame a los 20, pero ahora, déjame tranquila.