Todos los días me engaño a mi misma, finjo que ya no te quiero. Hace tiempo que no hablo de tí, sólo para que los demás piensen que ya no me importas. Me rió sóla y muy alto, a carcajadas, cada vez que te veo pasar para demostrarte que sin tí también puedo ser feliz. Pero, ¿sabes qué? Que me he cansado, me he dado cuenta de que no soy tan buena actriz. Y cuando veo que tu estás bien, que has pasado de página, me derrumbo. No puedo seguir así, no puedo engañarme a mi misma, ni siquiera puedo engañarte a tí.
