Ella, la única persona capaz de hacerme sonreír hasta en mis peores momentos. De tranquilizarme cuando no soy capaz de respirar. Ella es la niña más maravillosa de éste mundo. Ella se lo merece todo. Miento, todo no, sólo se merece lo mejor. Ella es mi reina, mi princesa, mi hada madrina. Es mágica la forma que tiene de encajar todas las piezas, y hacer que todo funcione, de juntar trozos y arreglar desilusiones. Te quiero, mi vida.