sábado, 5 de noviembre de 2011

¿Quién quiere andar por la Tierra pudiendo volar?
Hoy en un bar. Te busco. Te encuentro. Me atrapas. Te miro, atenta. Me hablas del sexo y de tu pasión, no de un futuro echado en un sillón, viendo la televisión. Yo te hablo de sueños, también de defectos. Hablo de darte medianoches en un mundo perfecto. Puedo quedarme a tu lado, en ti bien enredada. En el despertador de un lunes o en el cubata de un sábado. Puedo compartir mis besos, mi cama. Ni duelos, ni juegos de egos. Me pego a tí como un imán. Mis días ya sé a dónde van. Feliz de encontrarte, impaciente por tocarte. Yo también quiero ser tu sudor, tu vigor, tu noche y tu sol. Morir abrazados haciendo el amor