Para empezar, diré que es el final. No es un final feliz, pero parece ser que ya no hay vuelta atrás. Porque sigo teniendo ese miedo de volver a los infiernos, miedo a que me tengas miedo y a tenerte que olvidar. Miedo de quererte sin quererlo, de encontrarte de repente o de no verte nunca más. Aún así sigo oyendo tu voz siempre antes de dormir y me acuesto junto a ti, y aunque no estás aquí, en esta oscuridad, la claridad eres tú. Ya sé que es el final, y que no habrá segunda parte, pero todavía no sé que hacer para borrarte.
Y aquí en el infierno, oigo tu voz.
Noelia Sierra