sábado, 25 de febrero de 2012

-Tranquila pequeña, no tengas miedo. 
-No tengo miedo, he visto borrachos muchas veces.
-¿Y que pinta tienen?
-No hay mucho que ver, no tanto como ellos parecen creer.
-Verás, te diré las fases de un borracho. Todo depende de las células del cerebro.
-¿Del cerebro?
-Así es. Primero mueren las células de la tristeza, por lo que te vuelves sonriente. Luego mueren las del silencio y todo lo dices en voz alta, aunque no haya ninguna razón, pero eso no importa. No importa porque luego mueren las de la estupidez y hablas con inteligencia. Y por último, las más difíciles de borrar, las células de los recuerdos. 

Noelia Sierra