sábado, 28 de mayo de 2011

Con un beso, y nada más.

Mi casa está justo encima de tus pestañas. Mi calle va toda recta hacia tu cintura. Tus ojos son los culpables de mi locura. Mi corazón se acelera cuando te marchas. Tu voz suena con las cuerdas de mi guitarra. Y canta, por si me olvido, ésta melodía. Pensaba tenerte cerca todos los días y hacer que desaparezcan las despedidas.
Muy poco puedes hablar y tanto quieres decir. No te dejan expresar todo lo que yo valgo para ti. Hoy te puedes conformar con un beso, y nada más.
Ahora que pasa el tiempo y tú vas creciendo despacio y sin preocuparte por el futuro. Estoy aquí para siempre, te lo aseguro. Y no pienses que en el sol siempre está lloviendo.
Yo tanto que puedo hablar, muy poco puedo decir, pero aparco toda mi rabia solo para verte sonreír. Y yo me puedo conformar con un beso, y nada más.