viernes, 30 de marzo de 2012

Verte venir, con esos aires de chulo que esconden la mejor persona del mundo. Hacerte esperar para poder darte un beso de "buenos días". Abrazarte y morderte, sabiendo que te encanta tanto como tu a mí. Besarte, esos besos que saben a sal, a red bull, a ti, al mejor de los sabores. Tumbarnos en la arena, sintiendo cómo el sol de marzo ya calienta en la piel. Entre los recuerdos de veranos anteriores y las ganas de veranos posteriores, hacer que te enfades para así poder contemplar lo guapo que te pones, cómo me esquivas y qué débil eres ante mis súplicas de besos. De vez en cuando, intentar enfadarme, sin conseguirlo, rendirme a los tres minutos y gastarnos la boca con tantos besos. Decirte mil veces que me encantas y quedarme tan corta como un hilo intentando rodear el mundo